La Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM) acordó en su reunión del 15 de julio proponer la financiación por la Seguridad Social de tratamientos biológicos para la indicación de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), tras haberse rechazado con anterioridad en tres ocasiones.
La aprobación, reivindicada durante más de un año por EPOC España y FENAER supone un importante avance en el tratamiento y manejo de esta patología, ya que los medicamentos biológicos para los que la CIPM propone la financiación pública han demostrado una importante reducción de las exacerbaciones y una significativa reducción de los síntomas.
De hecho, y tal como ambas organizaciones de pacientes han recordado en diversos contactos con las administraciones sanitarias estatal y autonómicas, los tratamientos biológicos suponen el primer avance terapéutico relevante en esta enfermedad en los últimos quince años.
Iñaki Morán, presidente de EPOC España, y Mariano Pastor, presidente de Fenaer, coinciden en señalar que “era evidente que las personas con EPOC no podían quedarse atrás en la incorporación a la innovación terapéutica. Sabemos que será útil sólo para un grupo de pacientes, pero no tenía sentido denegarles el acceso a una mejora tan significativa, con los buenos resultados que los tratamientos biológicos están ya teniendo en asma grave, rinosinusitis con pólipos nasales o dermatitis atópica. Nos alegra enormemente que por fin se hayan dado las condiciones necesarias para que los pacientes con EPOC que lo necesiten tengan acceso al tratamiento biológico”.
Reducción de exacerbaciones
Destinado a un subgrupo concreto de pacientes con EPOC, los biológicos han demostrado una reducción de hasta el 34 % de las exacerbaciones, además de una mejora de la función pulmonar y de los síntomas desde las primeras semanas de tratamiento. Debido a esos resultados, las recomendaciones GOLD 2026 y la actualización 2025 de GesEPOC, ya incluyen esta terapia como opción de tratamiento.
La EPOC es una de las enfermedades crónicas con mayor impacto en nuestro país, con más de tres millones de afectados. Es también la cuarta causa de muerte en España y principal causa específica de mortalidad dentro de las enfermedades respiratorias, según el Informe Anual del Sistema Nacional de Salud.
Las exacerbaciones constituyen uno de los principales factores de riesgo de muerte y de progresión de la enfermedad. Cada agudización, incluso si es moderada, deteriora de forma irreversible la función pulmonar, incrementa el riesgo de hospitalización, de eventos cardiovasculares y de mortalidad.


