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El Ministerio de Sanidad publica una guía para proteger la salud respiratoria durante los incendios forestales

29 de julio de 2026 | Noticias

El Ministerio de Sanidad ha publicado una Guía sanitaria sobre recomendaciones ante incendios forestales que recoge la evidencia científica más reciente sobre los efectos del humo en la salud y las medidas para reducir la exposición. El documento dedica un apartado específico a las personas con enfermedades respiratorias crónicas, entre ellas la EPOC, por el mayor riesgo que presentan durante estos episodios.

La principal amenaza para la salud no es el fuego en sí, sino el humo. Contiene una mezcla de partículas finas (PM2,5), gases y otros compuestos capaces de penetrar profundamente en los pulmones y desencadenar procesos inflamatorios.

En las personas con EPOC, esta exposición puede traducirse en un aumento de la tos, más sensación de falta de aire, irritación de las vías respiratorias y una disminución temporal de la función pulmonar. Si la exposición se prolonga durante varios días, también puede favorecer las agudizaciones y aumentar el riesgo de infecciones respiratorias.

Si el humo del incendio llega a tu zona

Si las autoridades no han ordenado una evacuación, se recomienda permanecer en interiores con puertas y ventanas cerradas y evitar ventilar la vivienda hasta que la calidad del aire vuelva a ser adecuada.

Si es imprescindible salir al exterior mientras haya humo, se recomienda utilizar una mascarilla FFP2 o N95. Las mascarillas quirúrgicas no filtran las partículas finas presentes en el humo de los incendios.

En el interior de la vivienda también conviene evitar otras fuentes de humo o partículas que puedan empeorar la calidad del aire, como fumar, utilizar estufas de leña, cocinar con métodos que generen mucho humo o realizar tareas de limpieza que levanten polvo.

Vigilar los síntomas

Las personas con EPOC deben prestar atención a cualquier empeoramiento de sus síntomas. Si aparece más dificultad para respirar de la habitual, dolor en el pecho o cualquier otro síntoma preocupante, se recomienda acudir a un centro sanitario. En caso de necesitar atención médica por otro motivo, es importante informar siempre de la enfermedad respiratoria crónica y del tratamiento habitual.

Una vez extinguido el incendio, la exposición no termina necesariamente. Las cenizas y las partículas depositadas pueden seguir afectando a la calidad del aire. Antes de volver a ventilar la vivienda conviene esperar a que las autoridades indiquen que es seguro hacerlo y limpiar las superficies con un paño húmedo para evitar que las partículas vuelvan a quedar suspendidas en el aire.

*Imagen Eldiario.es

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