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Dos de cada tres personas en España respiran aire contaminado, un riesgo añadido para quienes tienen EPOC

09 de septiembre de 2025 | Noticias

Respirar aire limpio es fundamental para la salud respiratoria, y aún más para quienes conviven con EPOC. La exposición a partículas contaminantes y gases nocivos no sólo agrava los síntomas de esta patología, sino que incrementa el riesgo de crisis respiratorias y hospitalizaciones.

Los últimos informes sobre calidad del aire en España confirman la gravedad de la situación: en 2024, dos de cada tres habitantes respiraron aire que incumple los nuevos límites legales de la Unión Europea, y la totalidad de la población estuvo expuesta a niveles superiores a los recomendados por la Organización Mundial de la Salud. Esta exposición tiene consecuencias especialmente relevantes en quienes padecen enfermedades respiratorias.

La evidencia científica lo demuestra. Un estudio reciente del Instituto de Salud Carlos III estimó que la contaminación atmosférica provoca cada año en España 62.000 ingresos hospitalarios urgentes, con un coste sanitario superior a 850 millones de euros. Otro trabajo del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) mostró que incluso niveles de contaminantes por debajo de los límites legales europeos están relacionados con un aumento de ingresos por infecciones respiratorias, especialmente en personas mayores y pacientes vulnerables.

En el caso de la EPOC, las partículas finas (PM2,5 y PM10) y gases como el NO₂ o el ozono troposférico son los principales agentes de riesgo. Está demostrado que cada incremento de 10 μg/m³ de PM10 eleva en más de un 3 % las urgencias por EPOC, siendo los mayores de 74 años los más afectados. Además, la exposición repetida a estos contaminantes no sólo agrava los síntomas en pacientes diagnosticados, sino que puede contribuir al desarrollo de la enfermedad en personas predispuestas.

La OMS recuerda que reducir la exposición a la contaminación es una de las medidas más eficaces para prevenir muertes prematuras y mejorar la calidad de vida de millones de personas con enfermedades respiratorias crónicas. Para los pacientes con EPOC, esto significa que cada avance en aire limpio es también un avance en salud.

Recomendaciones
Existen medidas prácticas que pueden ayudar en días de alta polución: consultar a diario los índices de calidad del aire, evitar esfuerzos al aire libre en horas de máxima contaminación, ventilar el hogar a primera hora o al final del día, usar mascarillas FFP2 en la calle y reducir fuentes internas de humo. Acciones sencillas que protegen frente a los picos de contaminación más dañinos.

El derecho a respirar aire sano debe ser una prioridad de salud pública. Para quienes conviven con EPOC, la lucha contra la contaminación se traduce en algo muy concreto: respirar mejor, tener menos crisis y ganar calidad de vida.

Fuentes