La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) sigue siendo una de las principales causas de enfermedad y mortalidad en el mundo. Aunque el tabaquismo y la contaminación continúan siendo los principales factores de riesgo, cada vez existe más evidencia científica sobre el papel que desempeña el estrés oxidativo en la progresión de la enfermedad. Ahora, una nueva investigación, liderada por Francisco Dasí, profesor titular de la Universitat de València y director del grupo de investigación de enfermedades raras respiratorias, vuelve a poner el foco en los antioxidantes como posibles aliados terapéuticos para las personas con EPOC.
El estudio destaca la eficacia de determinadas terapias antioxidantes para reducir la inflamación, mejorar la capacidad funcional y disminuir las exacerbaciones respiratorias en algunos pacientes. La investigación revisó 19 ensayos clínicos aleatorizados realizados entre 2020 y 2025, analizando diferentes estrategias dirigidas a combatir el estrés oxidativo asociado a la enfermedad.
El estrés oxidativo se produce cuando el organismo genera más radicales libres de los que es capaz de neutralizar. En la EPOC, este desequilibrio favorece la inflamación crónica de los pulmones, acelera el deterioro respiratorio y contribuye a la aparición de crisis. Además, también puede disminuir la respuesta a algunos tratamientos convencionales.
Entre las terapias analizadas en el estudio destacan compuestos antioxidantes como la N-acetilcisteína (NAC), extractos vegetales con propiedades antiinflamatorias, suplementos nutricionales y programas de ejercicio físico y rehabilitación pulmonar. Según los autores, muchas de estas intervenciones consiguieron mejorar marcadores biológicos relacionados con la inflamación y el daño oxidativo.
Tratamiento integral
Uno de los resultados más relevantes fue el observado con la N-acetilcisteína. El metaanálisis realizado concluyó que los tratamientos basados en NAC podrían reducir alrededor de un 20 % el riesgo de exacerbaciones respiratorias en determinados perfiles de pacientes.
La investigación también subraya la importancia del ejercicio físico como parte del tratamiento integral de la enfermedad. Los programas que combinaban rehabilitación pulmonar, entrenamiento muscular y estrategias antioxidantes fueron los que mostraron beneficios más consistentes sobre la capacidad de ejercicio, la tolerancia al esfuerzo y la calidad de vida.
Pese a los resultados prometedores, los investigadores recuerdan que los antioxidantes no sustituyen a los tratamientos convencionales, sino que podrían actuar como terapias complementarias. La heterogeneidad de los estudios y el reducido tamaño de algunos ensayos hacen necesario seguir investigando para identificar qué pacientes pueden beneficiarse más y cuáles son las dosis y combinaciones más eficaces.
En cualquier caso, este trabajo supone un nuevo avance en la comprensión de la EPOC y del papel que juega el estrés oxidativo en su evolución. La posibilidad de incorporar terapias dirigidas a restaurar el equilibrio antioxidante abre una línea de investigación esperanzadora para mejorar la calidad de vida de millones de personas que conviven con esta enfermedad.
Autores: López-Denis M, Cálamo-Guzmán B, Castillo-Corullón S, Carrasco-Luna J, Herrero MJ, González-Villaescusa C, Signes-Costa J, Dasí F.
Lee el artículo completo: Antioxidants as Therapeutic Tools in the Management of COPD: A Systematic Review with Meta-Analysis


